El café es la bebida mas consumida a nivel mundial después del agua y observaciones iniciales asociaron el consumo de café a un mayor riesgo de cáncer y mortalidad cardiovascular, esto fue debido a la costumbre de muchas personas de beber café y fumar. Cuando se analiza el efecto del café en no fumadores, no se observa ningún efecto negativo y observaciones mas recientes muestran un menor riesgo de desarrollar diabetes y reducción de la mortalidad por cualquier causa y la mortalidad cardiovascular. Este beneficio también se produce en personas que ya han tenido una enfermedad cardiovascular como infarto al miocardio y derrames cerebrales. Por otro lado, mejora la depresión y reduce el riesgo de enfermedad de Parkinson.
Se conoce que el consumo de café puede ocasionar un aumento breve de la presión arterial, sin embargo, no tiene ningún efecto a largo plazo sobre los niveles de la presión arterial; además las personas que toman café de manera regular desarrollan una tolerancia a la cafeína, por este motivo, los niveles de presión arterial no aumentan con el consumo de café.
Entonces el consejo práctico sería, si usted es un paciente con presión arterial alta, es probable que no necesite limitar ni suspender el consumo de café, pero si se le recomendamos su consumo en forma moderada (2 a 4 tasas por día y de preferencia en las mañanas), pero si nota que su consumo habitual incrementa su presión arterial, le recomendamos disminuir la ingesta o tomar café descafeinado.
Sin embargo, debemos mencionar que existen efectos adversos en algunas personas como ansiedad, insomnio, palpitaciones y temblores, también un incremento del riesgo de fracturas en mujeres y se debe evitar o disminuir el consumo durante el embarazo.



